Unas cinco “mulas” van y vienen con cajetas llenas de medicamentos, que son colocadas en centenares de anaqueles que guardan fármacos para enfermedades crónicas como el VIH/sida, hasta otras más simples como un resfriado.
Cuatro mil metros cuadrados albergan el depósito 10-15 de la Caja de Seguro Social (CSS), ubicado en uno de los hangares de la Policía Nacional, en Curundú.
Aunque todos los almacenes que tiene la entidad en el país están conectados a través de una red informática, el sistema de inventario –qué medicamentos y en qué cantidades existen– se maneja de forma manual, informó Adelys Varela, directora ejecutiva nacional de Servicio al Asegurado.
Para automatizar el sistema, a finales de junio próximo, y por primera desde que se creó la CSS en 1941, se comenzará a implementar la primera fase del Proyecto de Logística en el Sistema de Inventario de Medicamentos en el Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social, y de los dos almacenes centrales –de insumos y medicamentos–, ambos en Curundú.
Con la automatización del inventario se minimizará la cantidad de medicamentos vencidos, controlarán los lotes existentes, monitorearán la trazabilidad de los fármacos –ruta de entrada a las bodegas hasta su salida hacia las clínicas y hospitales– y se podrá mejorar el abastecimiento.
Esto, dijo Varela, tendrá un impacto positivo en el asegurado y en los funcionarios, ya que hacer este trabajo “con la uñas es engorroso”.
Juan Jované, ex director de la CSS, coincidió con Varela sobre la dificultad de tener abastecido los depósitos si el trabajo se hace manualmente. Jované agregó que, durante su administración, empezó el proyecto de la red básica para automatizar la CSS.
