El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA), que tiene como misión impulsar la actividad agropecuaria y agroindustrial en el país, está siendo investigado por embargar de manera ilegal una finca de arroz de 316 hectáreas, ubicada a orillas del río Bayano, distrito de Chepo.
La acción, que ha sido catalogada de arbitraria e injustificada por la Contraloría General de la República y el Consejo Nacional de Transparencia contra la Corrupción, provocó pérdidas por 3.5 millones de dólares a la empresa Ordos, S.A., y dejó en la calle a más de 30 jornaleros y operadores.
La irregularidad, que hoy está bajo la lupa de varias entidades fiscalizadoras del país, empezó en 1998 cuando el banco le aprobó un préstamo por 483 mil dólares a la empresa Ordos, S.A., propiedad de Julio De León Sutherland, para adecuar un sistema de riego en la finca.
Según las cláusulas del contrato de préstamo, De León debía pagar la primera letra el 18 de enero de 2000, un año después de que se le hiciera efectivo el primer desembolso del préstamo, que fue realizado el 18 de enero de 1999.
Sin embargo, el banco, sin previo aviso y sin que venciera el pago de la primera anualidad del préstamo de 10 años, procedió a embargar y secuestrar –el 4 de enero de 2000– todos los bienes de Ordos, S.A., arruinando la primera cosecha.
En ese momento, el banco justificó que el primer pago a capital debía hacerse el 30 de octubre de 1999. Pero los registros de la transacción muestran que en esas fechas el dinero apenas estaba en proceso de ser depositado a la cuenta que tiene el BDA en el Banco Nacional de Chepo, no así, a las manos de De León. “Por años el banco ha ignorado el daño que causó, por eso lo denuncié ahora ante diferentes autoridades”, recalcó el afectado.

