Peritos de informática del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (Imelcf) realizaron ayer una inspección ocular a 14 CPU de computadoras de escritorio y 6 portátiles tipo laptops que fueron decomisadas por la Fiscalía Cuarta Anticorrupción tras el allanamiento efectuado el pasado 1 de abril a la compañía Cobranzas del Istmo, S.A. (CISA).
La diligencia de ayer fue solicitada por la fiscal Ruth Morcillo, a cargo de las investigaciones. Por este caso se mantienen a tres personas con medida cautelar: al empresario y apoderado de Cobranzas del Istmo, Cristóbal Salerno, con casa por cárcel; al exdirector de la Dirección General de Ingresos (DGI)
Luis Cucalón con detención preventiva; y a la representante legal y gerente de Cobranzas, Magally Ramos, con país por cárcel.La prueba pericial consistió en extraer los discos duros de los equipos informáticos.
Luego los discos internos son sometidos a dos programas para analizar la estructura del equipo informático, con el propósito de recabar toda la información que se mantiene en las memorias de las computadoras.
Carlos Benítez, del grupo de abogados de Cucalón, dijo que al terminar la revisión los equipos serán enviados a la fiscalía para que los auditores de análisis verifiquen el contenido de la información incluida en los equipos tecnológicos.
El objetivo de la fiscalía es hallar más pruebas relacionadas a los cobros ilegales que efectuó Cobranzas entre 2010 y 2014. Para este lunes 1 de junio, la representante de Cobranzas, María Alessandra Salerno, hija de Cristóbal Salerno, será indagada por la fiscal Morcillo.
