Personal de la empresa Ocean Pollution Control, S. A. (OPC) demorará por lo menos dos semanas en limpiar el derrame de búnker en el río Curundú, que desemboca en las márgenes del Canal de Panamá, después del Muelle 18.
Así lo informó ayer el vocero de OPC, José Miguel Guerra, quien precisó que desde el 10 de agosto, cuando la Autoridad Marítima de Panamá alertó del derrame, se han recogido 4 mil galones de búnker. Otros 4 mil galones podrían estar dispersos en los tres kilómetros del río, entre las cercanías de la Universidad de Panamá y el puerto de Balboa.
OPC colocó una barrera para detener el avance del combustible, pero parte de éste ya había pasado a aguas canaleras.
La Autoridad Nacional del Ambiente informó, mediante comunicado, que el derrame procedió de las instalaciones de la Caja de Seguro Social (CSS), en la Vía Transístmica. Ambas entidades investigan si fue un accidente o negligencia. El Complejo Metropolitano utiliza calderas para esterilizar equipos que funcionan con búnker . En la noche del miércoles, un camión cargado de búnker "llenó" el depósito de las calderas. Alguien dejó una válvula abierta y el búnker pasó a los desagües que dan al río, dijo una fuente de la CSS.
Rubén Pinzón, obrero que trabaja en la Vía Frangipani, dijo que cuando llueve "alguien tira (al río) un aceite que produce un fuerte olor".

