Las fisuras a lo interno del Partido Revolucionario Democrático (PRD) se profundizaron en los últimos días.
Camilo Alleyne, primer vicepresidente del PRD, cuestionó hoy la decisión de Benicio Robinson -presidente de ese partido- de ordenar a los miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de abstenerse de hacer comentarios políticos sin autorización de la cúpula.
"Tengo todo del derecho como cualquier ciudadano de expresarme... estamos en país democrático", sostuvo Alleyne, al tiempo que acusaba a parte de la dirigencia de estar "en la negociadera y conveniencia de intereses con el Presidente".
Indicó que una prueba de fuego para demostrar que el PRD no está "cogobernando" es la elección del nuevo presidente de la Asamblea Nacional.
"Debe escoger a un miembro del partido que dé una nueva imagen... que no proteja el blindaje, que no se beneficien... hay gente fresca en el partido", indicó.
A su juicio, el partido debe actuar como una verdadera oposición, que cuestione, para "que se gobierne en beneficio a la gente".
A través de la Resolución 162 del Consejo Directivo Nacional (CDN) del PRD, firmado por Robinson, se le solicitó a Carlos Pérez Herrera, secretario general del colectivo político, y a Alleyne que no den declaraciones ni opiniones políticas.
En tanto, el presidente del PRD defendió la posición de la cúpula.
"La resolución fue una decisión colegiada. Las 27 firmas prueban que no es decisión de una persona. En el CEN y CDN hay profesionales valiosos con criterio político propio, quienes piden a estos compañeros del CEN que asistan a las reuniones del CDN y eviten pelear en los medios de comunicación para no perjudicar al partido", agregó Robinson.
Tras perder en las elecciones generales de mayo de 2014, el PRD acordó un pacto de gobernabilidad en la Asamblea Nacional con el Partido Panameñista.
Ese acuerdo político incluyó, entre otras cosas, que en el segundo año legislativo el PRD tendría el derecho de dirigir la Asamblea Nacional.
