Panamá Viejo tuvo su noche al estilo Hollywood gracias a la cena de Estado de la Cumbre, con escenografía, alfombra roja, luces y figuras políticas de todo el hemisferio, pese a la ausencia de los mandatarios, Raúl Castro (Cuba), Nicolás Maduro (Venezuela) y Evo Morales (Bolivia).
A las 5:00 p.m. trabajaban en los últimos detalles de la cita. Acomodaban y sacudían el polvo de la alfombra roja. El encargado del escenario y de los actores miraba que todo estuviera en su lugar y un vehículo que recorría el perímetro fumigaba los alrededores.
La vieja ciudad se puso guapa. El césped estaba recortado, los caminos de gravilla estaban impecables y en la plaza mayor, donde resalta la torre de Panamá la Vieja, habían recreado escenarios que revivían los tiempos del siglo XVII, según comentó el dramaturgo y director del espectáculo, Edwin Cedeño. “Hemos recreado el Panamá colonial de la época, con tiendas y carretas elementos que la ilustran, para eso tuvimos que estudiar el vestuario, la etnia, el comercio que se dio en este tiempo”, explicó.
En la plaza mayor resaltaba la Casa del Gobernador cuya escenografía fue elaborada por Rafael Navarro. 150 actores le daban vida a esos tiempos. Un grupo denominado “Saltimbanqui”, amenizaba el sitio con música e instrumentos del tiempo colonial.
Cuando cayó la noche, un grupo de 70 tercios españoles, representados por personal de la guardia presidencial, custodiaba la alfombra roja.
Como en todos los eventos de la Cumbre, la seguridad imperó. Nadie podía acercarse al lugar donde se serviría el banquete. Personal de seguridad de Estados Unidos revisó minuciosamente el área.

La alfombra
El empresario Alberto Vallarino, fue uno de los primeros en llegar. Luego se apareció el ministro del Canal, Roberto Roy. Más adelante llegó el representante de Odebrecht en Panamá, André Rabello. Les siguieron Mark Zuckerberg, el creador de Facebook; el dueño de Copa, Stanley Motta; el hotelero Herman Bern, entre otros.
Y llegó el turno de los mandatarios. El primero en aparecer fue Enrique Peña Nieto, de México. Llegó a las 9:15 p.m. en un vehículo particular. Minutos después un bus llegó con Dilma Rousseff de Brasil, quien saludó de mala gana a los medios; el presidente de Ecuador, Rafael Correa; Juan Manuel Santos, de Colombia; Otto Pérez Molina, de Guatemala; Juan Orlando Hernández, presidente de Honduras; y la mujer que gobierna Jamaica, Portia Simpson-Miller.
Se escuchó el ruido de sirenas. Llegó la pareja anfitriona. El presidente panameño Juan Carlos Varela y su esposa, Lorena. No desaprovecharon la alfombra roja: saludaron a las cámaras.
Aún faltaba el de Estados Unidos, Barack Obama. Y cuando se pensó que no llegaría, se escucharon otras sirenas. Apareció “La bestia”, el vehículo que transporta al mandatario estadounidense. Obama no tardó en bajar del auto, y con su particular estilo de caminar recorrió la alfombra roja. Saludó.
Raúl Castro, de Cuba; Nicolás Maduro, de Venezuela; y Evo Morales, de Bolivia, nunca se presentaron.
La primera en marcharse fue la presidenta brasileña Rousseff, quien nuevamente saludó de mala gana. En Panamá Viejo se quedó por espacio de una hora.
Obama se fue a las 10:20 p.m., unos 40 minutos después de su llegada. Se subió a “La bestia", que instantes antes se había convertido en el objetivo de selfies y fotos grupales. Hasta un par de miembros de la seguridad nacional aprovecharon para retratarse con el vehículo que tanto alabaron los canales de televisión locales. Todos querían una imagen con el imponente vehículo del mandatario estadounidense.
El espectáculo en las ruinas continuaba con fuegos artificiales sobre la bahía de Panamá, mientras que en las cercanías de la vía Cincuentenario decenas de lugareños esperan con celulares en mano para ver y captar algo de la gran noche. De la cena del poder.
El convite
¿Quién cocinó? Los que se quedaron para la cena degustaron los platillos del chef Charlie Collins, quien aseguró que no se le permitió revelar qué cocinó. “Por seguridad”.
Collins ya tiene experiencia en cocinar para el poder. El día en que el expresidente de la República Martín Torrijos asumió el poder, Collins se encargó de preparar el almuerzo. También cocinó para el expresidente de Estados Unidos George W. Bush y su esposa, Laura Bush, cuando visitaron Panamá. Ha preparado banquetes y cenas para jefes de Estado de otros países que han visitado Panamá como el mexicano Vicente Fox; y preparó los platillos de una recepción especial organizada por la ex primera dama Vivian de Torrijos en Valparaíso, Chile, en honor a la entonces presidente electa de Chile Michelle Bachelet, entre otras actividades.
