Corren las fuertes brisas del mes de enero y Marco Antonio Flores, productor de cítricos en Churuquita de Penonomé, acomoda su motete en la espalda, lleno de naranjas, mandarinas y toronjas.
Flores, al igual que decenas de moradores y vecinos de esa comunidad, realiza diariamente la misma faena: cargando en hombros el ciento de naranjas, camina largos tramos entre piedras, laderas y quebradas para llevar su producto al mercado. Algunos productores también se valen de caballos para transportar las cargas.
Si bien durante la época de la cosecha de naranja los productores envían sus frutas a las comunidades vecinas y al mercado central, otros esperan la Feria Nacional de la Naranja, en Churuquita Grande, para venderlas.
Como su nombre lo indica, esta feria sirve para que los productores vendan este producto. Pero también hay quienes aprovechan para vender otro tipo de frutas cítricas.
Del huerto a la feria
Este año, unas 30 comunidades de toda la región norte de la provincia de Coclé están participando del evento ferial. El precio del ciento de naranjas en la feria oscila entre un dólar con 50 centésimos y los dos dólares.
De hecho, según los reportes de años anteriores, durante los cuatro días que dura la actividad, cada familia vende hasta 300 dólares. Las ganancias, aunque parezcan pocas, contribuyen a la subsistencia durante el verano y parte del invierno, afirman los organizadores.
Por lo general, la feria genera en la región un movimiento comercial de más de 150 mil dólares. Pero aún falta ver cuál será el comportamiento comercial de este año.
Otras exposiciones
En la feria, que este año celebra su vigésimo séptima versión y que concluye hoy, domingo, también hay lugar para la venta de plantas y de artesanías. Además de la exhibición de ranchos, levantados y decorados por los propios lugareños con productos agrícolas, en los que se resaltan el talento y la creatividad.
"Aquí se pone de manifiesto toda la imaginación y creatividad de la gente del campo que hace los ranchos con materiales que encuentra en la naturaleza. El mejor se lleva un premio", dijo Isaac Quirós, presidente del nuevo patronato de la feria .
Adicionalmente, como es costumbre, también las delegaciones gubernamentales tienen sus puestos de exhibición. El Instituto de Mercadeo Agropecuario, por ejemplo, aprovechó este año para promocionar el arroz Compita.
En la tarima principal, destinada para las representaciones folclóricas, se han presentado delegaciones de varias provincias. El objetivo, dijeron los organizadores, es enriquecer los conocimientos sobre los diferentes rasgos típicos que hay en otras regiones del país.
(Vea Otro atractivo: las tradiciones folclóricas)
