Después de tres años de su fundación, el Comité de Familiares de Pacientes por el Derecho a la Salud y a la Vida continúa pidiendo al Gobierno que se mejore el sistema de atención a los pacientes intoxicados con el dietilene glycol.
Una asamblea general se desarrolló ayer en el auditorio José Dolores Moscote, de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá, y contó con la participación de la genetista Celia Canto, quien presentó su investigación sobre las consecuencias de la ingestión del jarabe, y el cuadro sintomático.
Gabriel Pascual, coordinador del Comité de Familiares, explicó que entre los retos pendientes están: el otorgamiento de una pensión vitalicia para los afectados, mejoras a la atención de salud, respeto a los derechos humanos y la agilización en los trámites de las denuncias interpuestas en el Ministerio Público.
