Tras cuatro días de intensos debates concluyó este domingo, 4 de diciembre, la 17 Conferencia Internacional Anticorrupción celebrada en Panamá y en la que participaron unas mil 600 personas de 130 países.
La vicepresidenta de la República y canciller, Isabel de Saint Malo de Alvarado, fue la encargada de cerrar la conferencia en la que estuvieron desde el jueves pasado diversas figuras de talla mundial clave en la lucha anticorrupción así como representante de gobierno, periodistas, empresas y sociedad civil organizada.
“En la lucha global contra la corrupción y en pro de la transparencia, Panamá está jugando un rol cada vez más preponderante”, dijo la canciller.
Sostuvo que desde hace 29 meses el gobierno que preside Juan Carlos Varela ha trabajado de manera “incansable” en la lucha contra la corrupción y realizado ajustes para mejorar la transparencia.
“Desde el día uno hemos respetado un pilar importante de la democracia que es la separación de poderes del Estado. Nos hemos empeñado [en eso] a pesar de las publicaciones que injustamente llevan el nombre de nuestro país, y que ha sido un golpe duro a nuestro país”, sostuvo.
Indicó que hay mucho camino por andar en la lucha contra este flagelo, pero que el mundo está en buena dirección, sobre todo efectuando estos tipos de foros para “seguir reflexionado y buscar soluciones”.
“El desvío de recursos para corrupción es el gran obstáculo del desarrollo. La corrupción es un fenómeno que empobrece”, indicó.
Akere Muna, organizador de la conferencia, agradeció al país por haber acogido a los diferentes representantes de distintos países.
Durante estos cuatro días se desarrollaron un poco más de 40 talleres y 5 debates plenarios.
PRONUNCIAMIENTO DE TRANSPARENCIA INTERNACIONAL
Transparencia Internacional (TI) informó que la conferencia concluyó con un llamado a que "las personas de todo el mundo" se unan a activistas, gobiernos, empresas y medios de comunicación para "derrotar a la corrupción y exigir rendición de cuentas", en una época en que la confianza y la verdad "están en jaque".
"Ahora más que nunca, debemos defender el espacio para la sociedad civil y para quienes se pronuncian contra la corrupción", destacó en un comunicado.
Instó a aunar esfuerzos para apoyar a los fiscales de Brasil, donde "una nueva ley amenaza su trabajo"; a proteger al activista de Papúa Nueva Guinea Joe Moses, quien salió del lugar donde se encontraba oculto para asistir a la conferencia, "solo para ser hostigado durante todo el trayecto hasta el lugar del evento; y a que liberen al periodista holandés Okke Ornstein, quien está detenido en Panamá "por escribir sobre corrupción, y a todos los periodistas enviados a prisión para silenciar sus voces".
"En la sede de Mossack Fonseca, el estudio de abogados que protagonizó los sucesos de los Papeles de Panamá, activistas contra la corrupción pidieron que se termine con las redes ilícitas favorecidas por las jurisdicciones que protegen el secreto financiero. Si bien ahora se sabe más sobre la complejidad de estas redes globales gracias al valioso trabajo del periodismo de investigación, subsiste el problema de conseguir los medios y la voluntad política para terminar con este fenómeno", señaló.
La declaración final de la conferencia expresó: "Ahora es tiempo de actuar. Debemos asociarnos con todos aquellos que combaten la corrupción y con las empresas bienintencionadas. Trabajando juntos, podremos fortalecer nuestra red de activistas anticorrupción. Juntos, el sector público, las empresas y la sociedad civil, podrán lograr que los corruptos rindan cuentas por sus actos".
“El movimiento contra la corrupción forma parte de la alianza global que promueve los valores de integridad y honestidad, en un mundo que está dando la espalda a la verdad. Debemos poner en evidencia las redes ilegales que posibilitan la corrupción a gran escala y las riquezas ilícitas, y permiten que los corruptos disfruten del producto de sus delitos”, dijo por su lado José Ugaz, presidente de Transparencia International.

