El Consejo Académico de la Universidad de Panamá (UP) se une a las voces de protesta contra el aumento de la tarifa del servicio de energía eléctrica, y advierte que dicha medida se constituye en un "nuevo ingrediente en el proceso de deterioro de la paz social".
En un comunicado público, resultado de su última sesión llevada a efecto esta semana, los miembros del Consejo realizan un análisis sobre la situación socioeconómica del país y entre otros aspectos cuestionan la posibilidad de que inversionistas extranjeros obtengan concesiones del patrimonio nacional, como bosques, montañas, playas e islas.
También critican la posibilidad de que el Gobierno ceda a "presiones de Estados Unidos, encaminadas a desconocer los controles fito y zoosanitarios, y admita sin contrastación de ninguna naturaleza la libre importación de productos agropecuarios provenientes de ese país".
En relación con las tarifas eléctricas, opinan que el aumento aprobado a comienzos de este mes agrava de manera alarmante el costo de la vida de los panameños.
"Se constituye en motivo de profunda preocupación para los universitarios que sea este ambiente socioeconómico deteriorado y enrarecido el escenario en que se desarrollará el gran debate nacional en torno a las propuestas de ampliación y modernización del Canal de Panamá", dice el comunicado.
Seguirán las protestas
En tanto, el movimiento estudiantil universitario, integrado por el FER-29, Pensamiento y Acción Transformadora (PAT), Bloque Popular Universitario y Movimiento de la Juventud Popular (MJP), expresó su intención de mantener las protestas contra el "abuso tarifario" de las dos distribuidoras eléctricas.
René Bracho, del PAT, y Miguel Delgado, del MJP, indicaron que el aumento de la energía también afectará el desempeño de la universidad al reducir aún más su ya escuálido presupuesto.
Hasta el momento, las movilizaciones no han paralizado el tránsito en cumplimiento de la promesa hecha a la Rectoría.
