El Gobierno anunció en marzo pasado que acuñaría 80 millones de monedas en denominaciones de un balboa y dos balboas, por un total de 120 millones de dólares.
Esta acuñación es algo sin precedentes, de acuerdo a conocedores de la materia. Sin embargo, la transacción –una contratación directa con la empresa Royal Canadian Mint (Casa Real de la Moneda de Canadá)– mantuvo un bajo perfil.
A pesar de que en los últimos 20 años la empresa Royal Canadian Mint ha prestado el servicio de acuñación al Estado tras participar en licitaciones, en esta ocasión el Gobierno –a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)– la contrató directamente. Una licitación habría sido innecesaria, porque la solicitud de monedas era con especificaciones que solo tiene patentada la empresa canadiense.
Se trata de la tecnología “multicapa” o “electrodepositado de tres capas”, que no es más que la elaboración de monedas de acero cubiertas de los materiales níquel, cobre y latón (una mezcla de zinc y cobre).
En Panamá, actualmente circulan monedas de bajas denominaciones (50 centésimos, 25 centésimos, 5 centésimos) que son hechas con diferentes materiales, como cuproníquel, para hacer monedas color plateado.
