Esta semana se escribió un nuevo capítulo de la batalla legal entre el Grupo Figali International y la administración de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) por la construcción de una marina para el proyecto Boulevard Alta Moda que se levanta en la codiciada calzada de Amador.
Ahora el caso podría desfilar, ya no de oficina en oficina dentro de la AMP, sino por las pasarelas de la Corte Suprema de Justicia.
ANTECEDENTES
Los capítulos más recientes de esa historia pueden resumirse así: el 26 de octubre de 2006 la administración de la AMP ordenó la suspensión del relleno alegando que el empresario Jean Figali no tenía permisos para hacer los trabajos. Pero Figali rechazó la decisión señalando que la extinta Autoridad de la Región Interoceánica se los había entregado.
Sin embargo, la AMP -que tiene responsabilidad sobre este tipo de obras- ratificó su decisión alegando que en sus oficinas no existe ninguna constancia de permisos.
Pero el equipo legal de Figali, con la asesoría del abogado y político Guillermo Cochez, decide apelar esa decisión ante la junta directiva de la AMP, que preside el ministro de Asuntos del Canal, Ricaurte Vásquez.
MAQUINARIA NO PARA
Las máquinas, entretanto, continúan trabajando en el lugar. Y la junta directiva de la AMP tiene problemas para reunirse debido, entre otras cosas,a las múltiples ocupaciones de Vásquez.
Pero el pasado miércoles hubo reunión. Una fuente de la junta directiva informó que el tema de Figali no se tocó porque él presentó una advertencia de inconstitucionalidad contra la decisión de la administración.
Cochez, ex compañero de luchas del actual administrador de la AMP, Rubén Arosemena, dice que Figali quiere llegar a un acuerdo con la AMP sobre las áreas en que se hace el relleno.
El abogado asegura, además, que Figali puede rellenar hacia el área de la calzada, pero no hacia el mar hasta tanto se resuelva la disputa.
El objetivo de la demanda, dice Cochez, es para no obligar a la administración a tomar una decisión mientras se llega a un acuerdo. Si se llega a un arreglo, promete, Figali desistirá de la demanda.
ULTIMÁTUM
Ya la administración había advertido, hace tres semanas, que si la junta directiva confirmaba la suspensión Figali tendría que empezar a recoger las piedras.
El Grupo F ha estado en lamira de las autoridades por construir en la servidumbre, por romper tuberías madre que suministran agua y por demoliciones sin autorización, entre otros aspectos.
EL POLÉMICO GRUPO FIGALI
2001: Grupo F se instala en Amador.
2002: Se formalizan los permisos de ocupación de las tierras.
2004: La Contraloría General refrendó un contrato por la parcela 6 que la ARI le cedió.
2005: La Corte Suprema suspende una resolución del administrador de la ARI, en la que le cobraba a Figali 3.6 millones de dólares.
2006: Figali sigue construyendo. La AMP ordenó la suspensión de los trabajos del Grupo F.
2007: El empresario lleva el caso a la Corte.


