Con Roosevelt Thayer por favor...
- ¿Quién habla?
- Del diario La Prensa...
- ¿Cómo está? ¿Cómo te va?
- Bien, todo en orden. Mire...
- He sabido que me anda investigando por todos lados pero, bueno, eso es cuestión de profesión.
- ¿Cómo?
- Digo, que ya veo que me anda investigando por todos lados.
- ¿Y quién le dijo eso?
- Bueno, usted sabe que Panamá es un país chico.
Panamá es tan chico que desde la redacción de La Prensa a la sede de la empresa de Roosevelt Lito Thayer, ubicada en Parque Lefevre, solo hay cinco minutos en carro.
La oficina de Thayer está organizada al milímetro. Parece una exposición de decoración: cada uno de los muebles y adornos se encuentran ubicados en su sitio exacto. Impecable.
Detrás del amplio escritorio de madera, sobre otro mueble, dos portarretratos adornan su oficina. Uno es familiar. En el otro, el dueño del lugar posa junto al ex presidente Ernesto Pérez Balladares.
- No es mi amigo, es mi hermano, aclaró Thayer, señalando la fotografía.



