Tomás Mojica, un campesino de 59 años, dice que aún tiene el corazón adolorido del recuerdo de su esposa llorando para que funcionarios de la corregiduría de Chilibre no los sacaran de su casa el pasado viernes. Al relatar el hecho no pudo contener las lágrimas.
"Nos echaron como a perros", dijo sollozando, acompañado de sus vecinos que ahora temen también ser lanzados de las tierras donde viven, y que cultivan.
Son 36 familias que dicen vivir desde hace más de 15 años en Villa Unida del corregimiento de Chilibre, un asentamiento campesino llamado "Luz Soberanía".
Pero ahora tienen una orden de desalojo de la corregiduría de Chilibre, a petición de Bienes Raíces Rompor, S.A., dueña del globo de terreno de 30 hectáreas, desde 2002.
Los primeros lanzados fueron Mojica y su vecino Toribio Díaz, este último con cuatro niños menores de 10 años.
"Me dejaron todos mis chécheres afuera, sin darme una oportunidad. También dijeron que si mi rancho estaba parado hoy [ayer], lo iban a quemar", agregó Mojica.
Pero Juan García, director de Legal y Justicia de la Alcaldía de Panamá, niega la versión de los vecinos. Alega que la orden de lanzamiento se dio desde junio de 2005 y no fue sino hasta este año que la ejecuta. Agregó que las familias invadieron las terrenos privados que, según Registro Público, tienen dueño desde 1998.

