Las enfermeras panameñas no quieren irse otra vez a trabajar al extranjero. Prefieren quedarse en el país y colaborar con la salud del pueblo. Sin embargo, las escasas oportunidades de empleo las hacen titubear y mirar hacia otros rumbos.
De hecho, países como Puerto Rico, Estados Unidos, Inglaterra, Portugal y España, entre otros, han comenzado a abrir sus fronteras a estas profesionales calificadas, tal como ocurrió en los 90 con Italia y otras naciones.
La decana de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá, Elba de Isaza, confirmó que, en efecto, esa unidad académica produce profesionales de calidad, pero el país no los está aprovechando como debe ser.
Lo peor, dijo, es que la contratación de parte del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social es muy baja pese a la apremiante necesidad que se tiene de estos profesionales, sobre todo en el interior del país.
"El ministro de Salud y el director de la Caja deberían hacer un buen esfuerzo, a fin de que las partidas para contratación sean más abiertas y se cumpla el lema de "Salud igual para todos y con todos", indicó Isaza.
De acuerdo con la decana, un gran porcentaje de las egresadas está desempleada o subempleada. La empresa privada contrata a algunas con un salario menor al merecido y deben, entonces, dedicarse a otros menesteres.
HACIA LA UNIÓN
Las ofertas de empleo que vienen de algunos hospitales estadounidenses son halagadoras. Se trata de contratos por dos años con un viaje anual de ida y vuelta, salario de más de 2 mil dólares y otras prestaciones, frente a los 580 balboas que gana una enfermera recién egresada en Panamá.
El único requisito es el dominio del inglés, pero aún así ya se plantea en el Senado de Estados Unidos que se les permita ingresar sin exigirles el idioma, dado que prestarán servicios en hospitales donde la población mayoritaria es hispanoparlante.
Por otro lado, hay tres universidades estadounidenses (Maryland, Duke y una del sur de Florida) que tienen interés en desarrollar convenios con la Universidad de Panamá para ejercer la práctica profesional en nuestro medio. Esto les permitiría mejorar el manejo del español y lograr una práctica efectiva por el grado de excelencia de nuestra facultad. "Su futuro es excelente, pero la contratación es baja", reiteró la decana.
ALLEYNE DEBE PRESIONAR
A pesar de su queja por la baja demanda estatal, Isaza afirma que el ministro de Salud, Camilo Alleyne, comprende el problema y lo comparte. Además, dijo, ha conversado con los docentes, con la Dirección Nacional de Enfermería y con los gremios, y hace poco, contrató 40 nuevas enfermeras.
Sin embargo, Isaza puntualizó que ese número es muy bajo si se toma en cuenta que el campus central gradúa cerca de 120 profesionales al año, el Centro Regional Universitario de Azuero otros 40, y 50 más salen de la Universidad de Chiriquí.
En la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá suman 998 los estudiantes en curso, de los cuales 866 son mujeres y 132 hombres (16%), lo que refleja un vuelco en los patrones de esa profesión.
La conclusión de los docentes es que los varones han resultado excelentes profesionales y preferidos por la empresa privada, dado que no enfrentan las desventajas femeninas del embarazo, los trastornos menstruales, ni llevan al trabajo las preocupaciones del hogar, fuera de que tienen una capacidad natural para enfrentar esfuerzos musculares que no tienen las damas.
SÍ SE NECESITAN
Un informe presentado por un grupo de graduandas tras realizar su práctica en los distritos de Mariato, Las Palmas, Santa Fe y Cañazas, en Veraguas, confirma la necesidad de esas profesionales en el interior del país.
El estudio indica, por ejemplo, que los más de 5 mil habitantes de Mariato solo tienen una enfermera, situación que también se repite en Santa Fe.
En Cañazas, a pesar de que hay un hospital rural, la falta de enfermeras también es notoria; carencia que igualmente se repite en Las Palmas.
"Los estudiantes están desesperados. Se van a graduar el próximo 10 de mayo y quisieran que los nombrasen. El pueblo panameño se merece una atención de calidad", comentó la decana.

