A pesar de que Etesa sostiene que el suministro eléctrico se restableció a las dos horas y 10 minutos, aún a las 5:15 p.m., en Albrook y Gamboa muchas áreas carecían del servicio. Otros, como Bondi Store y Gamboa Rainforest Resort, operaban con planta auxiliar.
El comunicado de Etesa, a través de su Centro Nacional de Despacho, detalla que a las 2:55 p.m. se presentó una falla en el sistema que afectó inicialmente la subestación de Cáceres (detrás de la Universidad Santa María la Antigua).
Producto de este evento -indica- se perdió la generación de las unidades sincronizadas en ese instante, lo que hizo colapsar el Sistema Interconectado Nacional. Esto hizo que se declarara "código amarillo" tres minutos después y "código negro" (apagón total), minutos después.
Según Etesa, durante la acción de recobro fue necesaria la operación en dos islas eléctricas las cuales eran energizadas por las unidades de Bayano (Ascanio Arosemena) y la interconexión con Centroamérica, en el occidente de Chiriquí.
Finalmente, a las 5:02 p.m. se restableció el sistema en su totalidad. Acto seguido, Etesa activó el "código blanco" (suministro 100%).
Caos y pérdidas
Mientras la energía faltaba, las principales intersecciones de la capital se congestionaban por la falta de semáforos. La situación no fue a mayores gracias a que era sábado en la tarde y no había mucha circulación automotriz.
El servicio de agua potable también sufrió. Pero a las 4:15 p.m., el director del Idaan, Juan José Amado III, confirmó que la luz eléctrica se restableció (en un 100%), con escasez de agua en lugares altos y sitios de toma de agua.
El apagón también afectó desde el Hospital Santo Tomás, al Santa Fe, San Fernando, Centro Paitilla, Complejo Hospitalario, Hospital Nacional y San Miguel Arcángel, los que debieron recurrir a sus plantas auxiliares. Sin embargo, la energía tardó menos en restablecerse en ellos que en otros sectores debido a lo vital de su naturaleza.
Al igual que en los nosocomios, otro servicio que no demoró en ser dotado de energía fue la Gran Terminal de Transporte, la cual a las 3:15 p.m. ya contaba con energía .
No obstante, centros de la talla como Multiplaza, Multicentro y Los Pueblos debieron esperar casi una hora para reabrir sus locales, aunque sus sistemas electrónicos se cayeron, lo que afectó sus ventas y el proceso de tarjetas de crédito.
Igual ocurrió con los grandes hoteles que debieron echar a andar sus plantas auxiliares, los restaurantes de comida rápida y los moteles cuyos clientes quedaron retenidos por las cortinas metálicas eléctricas.
Difícil cuantificar
Gabriel Diez, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, dijo que siempre que hay un apagón tan prolongado las pérdidas industriales son significativas, pero en esta ocasión no es tan fácil cuantificarlas por haberse dado en fin de semana.
Diez señaló que algunas plantas trabajan 24 horas, otras no; algunas con capacidad pueden echar a andar una planta auxiliar, pero otras más pequeñas, no.
Augusto Simons, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias, coincidió con Diez en la dificultad de cuantificar pérdidas, toda vez que muchas empresas comerciales habían cerrado al darse el apagón.
Simmons aprovechó para llamar la atención sobre la necesidad de instalar nuevas plantas térmicas para enfrentar la demanda temporal. "Si estos apagones siguen dándose, entonces sí tendremos un problema económico. Por ello, sostuvo que hay que agilizar la construcción de las plantas hidroeléctricas proyectadas.
Habla el Ente
Carlos Rodríguez, comisionado de Servicios Eléctricos, indicó que están a la espera del informe de Etesa para conocer la causa de la deficiencia.
De haberse originado en un defecto de generación se sancionaría a la empresa responsable. No obstante, esto se hará hasta cuando se tenga el informe respectivo.
Se desconoce si el Ente Regulador aplicó alguna sanción por el apagón de dos horas que se originó un transformador el 27 de noviembre de 2005.

