Bárbara Fleck, oficial para asuntos políticos e informes de la Oficina de vigilancia y lucha contra la trata de personas, del Departamento de Estado de Estados Unidos (EU), dijo ayer que el problema de la explotación sexual de adultos y niños va en aumento, pese a los esfuerzos que realizan muchos gobiernos para prevenir esta modalidad delictiva, considerada como la esclavitud moderna.
En breves declaraciones a los medios de comunicación, ofrecidas durante una visita al Hogar San José de Malambo, en Arraiján, la funcionaria precisó que en el mundo hay cerca de 12 millones de personas –entre niños, niñas, mujeres y hombres– que son víctimas de explotación sexual, de las cuales cerca de 2 millones son latinoamericanas.
Informó, además, que entre los países del continente americano que son más vulnerables frente a esta modalidad criminal figura Colombia.
Fleck dijo no tener detalles acerca del comportamiento de este flagelo en Panamá, aunque señaló que el país es usado para el tránsito de las víctimas hacia otras partes del mundo.
Más concretamente, EU sostiene que “Panamá es un país de origen, tránsito y destino para las mujeres y niños que son objeto de la trata para el propósito de explotación sexual comercial”.
Sin embargo, Fleck admitió que Panamá hace esfuerzos por enfrentar este delito, de allí que EU colabore tanto con el Gobierno como con organizaciones no gubernamentales que se dedican a brindar apoyo a las víctimas.
En ese contexto, expresó su satisfacción por el rol que juega el Hogar San José de Malambo en el futuro de los más de 400 niños que atiende.
En cuanto a la problemática de su país, indicó que cerca de 20 mil latinos ingresan anualmente a territorio estadounidense, víctimas del delito de trata de personas.
Para afrontar esta situación, dijo que su gobierno cuenta con una sección de análisis de informes, la cual dispone de fondos económicos. No obstante, destacó que una de las armas más efectivas para combatir a los explotadores sexuales son los convenios internacionales, de los cuales Panamá y EU son signatarios.
De acuerdo con cifras oficiales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aproximadamente 200 mil niños son víctimas de explotación sexual en el mundo.

