El Gobierno se mantuvo cauteloso ante las declaraciones ofrecidas este fin de semana por voceros del sector privado en torno al próximo ajuste del salario mínimo, que entra en su fase final este mes.
El ministro de Trabajo, Reynaldo Rivera, expresó su decisión de no comentar el tema, toda vez que la propuesta anunciada por un vocero del sector privado se dio en una entrevista y no en la mesa de la Comisión Nacional de Salario Mínimo. Por tanto, acotó, no es oficial y no existe para los fines de la Comisión.
Según Rivera, es preferible que tanto obreros como empresarios lleguen a un consenso y que el Gobierno solo actúe como facilitador en la adopción del nuevo salario.
la economía no se moverá
Al conocer la propuesta patronal de ajuste al salario mínimo, Genaro López, representante obrero ante la Comisión y miembro de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (Conusi), se mostró sorprendido de lo que llamó "mezquindad patronal".
Según López, 4% de ajuste, que no llegará siquiera a 11 dólares, no ayudará en nada a resolver las ingentes necesidades de los trabajadores, menos ahora que subió la canasta básica y los impuestos, y que se prevé un aumento del pasaje.
Advirtió que los trabajadores carecen de capacidad de compra y tan irrisorio ajuste abrirá mucho más la brecha entre ricos y pobres, lo que agravará más la situación social imperante.
"Siento que es una posición equivocada del CoNEP", apuntó, al tiempo que reiteró que ese ajuste no contribuirá en nada a reactivar la economía nacional.
Conusi, la central obrera expulsada del Conato, prometió mantener su propuesta de salario mínimo en 638.33 dólares, con base en estudios de la Contraloría General.
Mañana, miércoles, Conusi y Suntracs denunciarán ante el país lo que consideran una "actitud errada e injusta de los empresarios, de ofrecer un ajuste salarial irrisorio que no le permitirá al trabajador enfrentar los aumentos al costo de vida como lo estipula la ley y la Constitución".
