El coronel (r) Eduardo Herrera Hassán, ex director de la desaparecida Fuerza Pública, declaró ayer no haber visto secuestros de ciudadanos estadounidenses durante la invasión militar de Estados Unidos a Panamá, en diciembre de 1989.
La versión de Herrera Hassán se dio tras su salida de la Procuraduría de la Nación, donde rindió una declaración jurada por las investigaciones que se le siguen al actual director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez, por su presunta participación en el secuestro de civiles estadounidenses durante la invasión.
Herrera Hassán señaló que no podía recordar si durante su jefatura en la Fuerza Pública hubo una junta disciplinaria que ordenó la baja de Pérez como miembro de la institución, en 1990.
Actualmente, Francisco Herrera, hermano del coronel retirado, es asesor de la Dirección de Operaciones de la Policía Nacional.
El Ministerio Público no ha decidido aún si llamará a Pérez a declarar, dentro de este proceso.
