La difusión de la información musical a través de la internet ha revolucionado el boom de compresores de audio, precisamente porque los usuarios descargan canciones y las transfieren a sus equipos de audio de carro.
En cuanto a la compresión del sonido, el autor José Alberto Hernández explica en una crítica que "la compresión de archivos de sonido se hace por medio de alogaritmos".
Señala que para lograr una reducción de un archivo se utiliza una técnica conocida como PNS (norma de percepción de ruido).
La compresión de sonido permite trabajar con la eliminación de frecuencias imperceptibles de una sin alterar la calidad de lo que escuchamos.
"Existen ciertas frecuencias que el ser humano no reconoce, y de la misma manera, hay ciertos sonidos que escucha mejor", comenta Hernández en un artículo de internet.