Cualquier viajero que pase por el pueblo de La Arena, a unos minutos de Chitré, en la provincia de Herrera, sabe que tiene una parada obligada en la panadería "Santa Ana", el local que desde 1948 elabora cada madrugada el pan más rico y reconocido de Panamá.
El delicado equilibrio de sus productos llevó muchos años de esfuerzo. En la década del 40, Eudosia Ávila de Santana -ya fallecida- encontró la receta mágica que hoy imitan con exactitud sus descendientes. La única diferencia -imperceptible para los clientes- es la llegada de la tecnología: desde hace tres años se utiliza un mezclador para unir la harina, los huevos, la mantequilla, el aceite, la levadura y el azúcar. También se reemplazó, de a poco, el horno de leña por uno eléctrico.
Una vez que la masa está lista, Luzneria Calderón, Ana Calderón y Clotilde Villaverde arman con destreza las roscas, rosquitas y michitas, que luego se cocinan entre 10 y 12 minutos.



