El patrimonio histórico vuelve a ser tema de discusión por la construcción de la torre financiera y la tercera fase de la cinta costera.
Dentro de esta polémica, la directora del Instituto Nacional de Cultura (Inac), María Eugenia Herrera de Victoria, señaló que trabajan en reformar la Ley 14 de 1982 en la que se dictan medidas sobre la custodia, conservación y administración del patrimonio histórico.
La funcionaria aseguró que luego de que se realicen las modificaciones, estás serán presentadas en la Asamblea Nacional para su respectiva reglamentación. Aunque no detalló los cambios específicos que se llevaran a cabo, sí dijo que serán en “términos patrimoniales”.
Carlos Fitzgerald, exdirector nacional de Patrimonio Histórico del Inac, señaló que es una buena idea actualizar la Ley 14 con la realidad del país y los convenios internacionales existentes.
Sin embargo, Fitzgerald consideró que se debe hacer una consulta pública previa para que los cambios que se realicen sean consensuados.
Señaló que el patrimonio mundial debe ser mejor regulado, por ello en las modificaciones se deben incluir incentivos para promover la conservación del patrimonio, así como la participación ciudadana.
El exdirector nacional de Patrimonio Histórico del Inac recordó que, bajo su administración, varios artículos de la Ley 14 fueron modificados con la Ley 58 de 2003.
Fernando Díaz Jaramillo , miembro de la Alianza pro Ciudad, coincidió con Fitzgerald en que cualquier cambio debe ser consultado con la sociedad civil.
En ese sentido, Hidelgard Vásquez, directora ejecutiva de la Fundación Calicanto, dijo que habría que evaluar el tipo de cambios que quieren hacerle a la normativa.
“No nos oponemos, pero creo que en la elaboración del documento deben participar los sectores de la sociedad civil interesados en el tema”, agregó la activista del Casco Antiguo.
Fernando Aramburú Porras, de la Fundación Porras, no se mostró muy confiado de la reforma que quiere hacer el Inac a la Ley 14: “debemos ser fiscalizadores de los cambios que se hagan, porque el patrimonio es de todos los panameños”.
Recientemente, un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) detalló que la normativa panameña sobre conservación de patrimonios estaba desfasada, y en muchos casos no se hacía cumplir.
Mencionó, por ejemplo, la construcción en el Casco Antiguo de varios edificios sin seguir las reglas.

