Las investigaciones preliminares que lleva a cabo la Fiscalía Auxiliar de los recientes incendios en tres poblados kunas demuestran que pudieron haber ocurrido por imprudencia de los indígenas.
Luis Martínez, fiscal auxiliar, dijo que luego de tomarle una declaración a Dimaris Figueroa, el policía comarcal, en cuya residencia empezó el fuego en Wála, comarca de Wargandí, éste cambió su versión inicial y señaló que el fogón de su casa estaba encendido cuando ocurrió el siniestro.
En su primera versión, Figueroa había declarado que en su casa no había ningún material inflamable y que el fogón estaba apagado y que solo se encontraba su nieto de tres años de edad cuando se prendió su rancho de pencas y bambú.
Los funcionarios de la Fiscalía Auxiliar, que se trasladaron a los poblados donde sucedieron los hechos, también descubrieron que en la isla Soledad Miria, el fuego pudo haberse producido por la fuga de un tanque de gas que había en una de las casas donde comenzó el fuego, añadió Martínez. Mientras, en el pueblo de Piria no se ha podido determinar todavía cómo se pudo haber iniciado el incendio.
El primero de los fuegos fue el día 21 de diciembre, en Piria, comarca de Madungandí –que dejó 314 damnificados–; el segundo fue el 26 de diciembre, en la isla de Soledad Miria, Kuna Yala, con un saldo de 348 damnificados; y el último en Wála, el 7 de enero, dejó mil 500 afectados.
Operativos siguen
La ministra de Gobierno y Justicia, Olga Gólcher, dijo que se han dado reuniones entre los organismos se seguridad para coordinar acciones a fin mejorar la vigilancia en el área. Añadió que se realizará una reunión más grande en la que participarán los sailas.
Sobre la falta de recursos, dijo que este año se ha dado mayor presupuesto a la entidades de seguridad para que puedan realizar sus labores con mayor efectividad.

