El fiscal Especializado contra la Delincuencia Organizada, José Ayú Prado, con una trayectoria de más de 26 años en el Ministerio Público (MP), fue designado ayer como Procurador General de la Nación.
La decisión, adoptada ayer por el presidente, Ricardo Martinelli y su Gabinete, es la respuesta del Ejecutivo a la crisis actual en el MP, salpicado por escándalos de corrupción e infiltración del narcotráfico. Solo la ministra de Trabajo, Alma Cortés, se abstuvo de votar por la nominación de Ayú Prado.
El fiscal completará el periodo de Ana Matilde Gómez, la procuradora destituida en agosto pasado, y que vence el 31 de diciembre de 2014. Desde el 5 de febrero, cuando Gómez fue separada del cargo, el MP ha estado manejado por Giuseppe Bonissi, a quien tres días antes el Consejo de Gabinete designó procurador suplente.
Bonissi puso su cargo “a disposición” del Presidente el pasado jueves.
Ayú Prado continuará en la Fiscalía Especializada hasta el 31 de diciembre, a la espera de que la Asamblea ratifique su designación. La Asamblea, que está en receso, se reinstala el domingo 2 de enero. José Muñoz, presidente del Legislativo, prometió que someterá la designación a consultas.
Como fiscal, Ayú Prado procesa al ex presidente Ernesto Pérez Balladares, al empresario Jean Figali, al supuesto narcotraficante Pablo Rayo Montaño, entre otros.
VEA Ayú Prado, de oficial mayor a procurador