Los países de Latinoamérica y el Caribe aún enfrentan riesgos altos de paralización por desastres naturales, debido al avance todavía insuficiente de políticas de reducción de riesgos, señala un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El documento, denominado Indicadores de riesgo de desastre y de gestión de riesgos, mide la capacidad económica de 17 países para enfrentar desastres naturales, los riesgos sociales derivados de “eventos frecuentes menores”, las condiciones de vulnerabilidad, y la organización y el desempeño de las instituciones vinculadas con estos acontecimientos.
“La mayoría de los países incluidos en el informe aún evidencian niveles inadecuados de efectividad”, señala un comunicado del BID, en el que se detalla que “ningún país alcanzó un nivel de 60% de efectividad probable en gestión de riesgos”.
Chile y Costa Rica son los mejor puntuados, aunque con resultados solo “apreciables”. Los que están en peor condición son República Dominicana y Ecuador, mientras que Jamaica, México, Colombia, Perú, Guatemala, El Salvador y Argentina recibieron una calificación media.
Sobre Panamá, el estudio destaca que, si bien se hicieron avances significativos, todavía quedan varias tareas pendientes. “Entre el período 1995 y 2008, el mayor avance de la gestión de riesgos en Panamá lo registraron las actividades de identificación del riesgo”, se lee en el documento.
Sobre las actividades de protección financiera y gobernabilidad, se señala que también se avanzó de forma “importante”, sobre todo por el desarrollo de la organización interinstitucional, multisectorial y descentralizada.
Las políticas de manejo de desastres, por su parte, también mejoraron, ya que el país posee una mejor organización y coordinación de las operaciones de emergencia, mejores respuestas ante emergencias, equipos, infraestructura y preparación del personal.
Las actividades de reducción del riesgo tuvieron un avance menor, según el estudio, que sin embargo señala mejoras en la aplicación de normas y códigos de construcción, y la implementación de técnicas de protección y control de fenómenos peligrosos, entre otros aspectos.
El informe señala que, “en forma general”, los fenómenos naturales que representan una mayor amenaza para el país son los terremotos y las inundaciones, aunque también se menciona que “la amenaza sísmica en Panamá es considerada moderada”.

