El primer período en la Asamblea Nacional termina con muchas tareas pendientes al no aprobarse leyes para combatir la corrupción, pero con avances en la fiscalización tras sancionar las acciones irregulares de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia en el ejercicio de sus cargos; además de la derogación de algunas leyes, como las del denominado “gobierno paralelo”, aprobadas durante la administración del presidente Ricardo Martinelli.
La no aprobación de leyes como la que elimina el blindaje del que gozan los diputados ante investigaciones, las reformas a las contrataciones públicas, la que devuelve los plazos originales establecidos de prescripción en los delitos contra la administración pública, y la legislación que regula el conflicto de interés en el servicio público harán que sectores políticos y de la sociedad civil mantengan la lupa sobre las actuaciones del Legislativo en el segundo período de sesiones.
Avances y retrocesos
Para Annette Planells, del Movimiento Independiente (Movin), en materia de transparencia hubo algunos avances y algunos retrocesos en este primer período.
“Se vio mayor claridad a la hora de la discusión de los proyectos, sin embargo, en diciembre de 2014 se dio un gran retroceso con la repartición de los bonos navideños por $25 mil asignados a los diputados; regresando a las prácticas clientelistas que tanto se criticaron, también quedó pendiente la aprobación de la ley antiblindaje y la modificación a la ley de contrataciones públicas”, indicó Planells. En materia de legislación anticorrupción, “no hubo ningún avance”, precisó.
Otro elemento que Movin considera positivo fue el proceso de juzgamiento y condena al entonces magistrado de la Corte Alejandro Moncada Luna y el proceso seguido al hoy exmagistrado Víctor Benavides, quien renunció al cargo.
Por su parte, Carlos Gasnell, de Transparencia Internacional, Capítulo de Panamá, vio como positivo el que se le haya devuelto algo de la institucionalidad perdida en los últimos años. En la parte negativa cuestiona que no se hayan aprobado muchas de las leyes en materia de transparencia y contra la corrupción.
En cuanto a las expectativas para este segundo período espera que se respeten los avances que ha habido en materia de institucionalidad y que estos se fortalezcan. “Esperamos que sigan las citaciones a la Asamblea para que los funcionarios rindan cuentas periódicamente; que haya mucha más transparencia en el uso del presupuesto de la Asamblea; que los diputados tomen conciencia de que la sociedad ha cambiado y ya no quiere el clientelismo como forma de hacer política; y que la oposición política juegue su rol de contrapeso del Ejecutivo de forma responsable, independiente de pactos de gobernabilidad.
