El secretario general del Ministerio de Salud (Minsa), Luis Francisco Sucre, dijo que la comunidad no tiene por qué alarmarse por los casos de leishmaniasis que se han registrado en los primeros seis meses del año.
Esta semana, un informe epidemiológico dado a conocer por el Minsa reveló que esta enfermedad ha afectado a más de mil 500 personas en todo el país. La enfermedad la transmite una chitra o mosca portadora de la leishmania, que al picar a una persona se aloja en la piel y le produce una llaga.
Sucre asegura que no se está ante una epidemia de la enfermedad, debido a que "el número de casos que se han dado está dentro del rango de los presentados en los años anteriores".
El funcionario aseguró que el comportamiento de la enfermedad es similar al de años anteriores, pero a diferencia de los otros, esta vez los medios de comunicación le han dado mayor divulgación a los casos que se presentan.
También explicó que el comportamiento epidemiológico de la enfermedad prevé su descenso a partir del mes de julio.
En Panamá, el mal se presenta en su forma más vulnerable y la principal consecuencia que causa es de tipo psicológico por las cicatrices que deja la úlcera provocada por la leishmania al cerrarse.
Como parte de la jerga popular, a la enfermedad se le dan varios nombres, entre los que se encuentran: "picada de bejuco", "ya te vi", "grano" y "picada de bayano", entre otros.
Informes de salud indican que hasta el momento la enfermedad no ha causado muertes y que en el país no existe la leishmaniasis visceral ni la mucosa, que son las que provocan muertes.
En Panamá, la enfermedad se presenta principalmente en las áreas boscosas de las provincias de Bocas del Toro, en el sector oeste de la provincia de Panamá y en Coclé.
