Encerrado en un cuadrilátero imaginario de la cárcel de El Renacer, el ex campeón mundial de boxeo Vicente El Loco Mosquera aguarda por la que quizá sea la pelea estelar de su vida: el juicio que podría condenarlo a prisión por 20 años o devolverle la libertad.
Su caso, como el del 61% de los 11 mil 252 reos del país, espera por juicio. Es decir, el Segundo Tribunal Superior de Justicia no ha calificado y por ende no se sabe si finalmente será enjuiciado –como lo pide el Ministerio Público– o si por el contrario será absuelto.
Mosquera está detenido desde el 8 de septiembre de 2006, cinco días después de que muriera Antonio Trejos.
El ex campeón es acusado por ese crimen y en octubre de 2007 la Fiscalía Cuarta Superior pidió su llamamiento a juicio. Pero el proceso judicial se detuvo, debido a que los magistrados del Segundo Tribunal consideraron que las sumarias no estaban completas.
Los magistrados pidieron incorporar en el expediente el informe de los peritos de balística, clave para determinar si Mosquera disparó o no.
Según fuentes de la fiscalía, la diligencia fue completada el 11 de enero pasado y desde esa fecha el expediente regresó al Segundo Tribunal.
Sumarias concluidas
En la vista fiscal, el Ministerio Público pidió juicio para Mosquera y el sobreseimiento provisional del también púgil José Maco Arboleda –quien acompañaba a El Loco el día de los hechos–, sobre quien, sin embargo, pesa una medida de prohibición de salida del país.
Además, la fiscalía pide sobreseimiento provisional –por los cargos de homicidio doloso– para un tercer implicado en el caso, Evin Beltrán, acusado de esconder el arma homicida, pero recomienda que se le investigue por encubrimiento.
Beltrán y Arboleda gozan de medidas cautelares.
La defensa del ex campeón ha reiterado que éste nunca estuvo armado durante el tiroteo, ocurrido la tarde del domingo 3 de septiembre de 2006 en el balneario El Manantial de Puerto Caimito.
Registros de prensa indican que los hechos fueron la consecuencia de una discusión motivada por una bebida, en la que participaron Trejos y acompañantes de Mosquera.
Lo que al inicio fue una discusión, al final terminó en tiroteo, cuya autoría se atribuyó –según variadas versiones– a Mosquera y Arboleda, a un menor e incluso a Beltrán.
Lo cierto es que han transcurrido 18 meses desde aquellos hechos y Mosquera permanece en su ring imaginario de El Renacer, donde, en ocasiones, boxea.

