Decenas de familiares de los caídos el 20 de diciembre de 1989 durante la invasión estadounidense a Panamá para derrocar al general Manuel Antonio Noriega marcharon hoy bajo la lluvia desde el centro de la capital al "barrio mártir" de El Chorrillo, arrasado durante la acción militar.
La "Marcha Negra", por el uso de prendas de vestir de ese color desde 1990, partió del Parque Porras hacia El Chorrillo gritando consignas antiimperialistas, acompañada por activistas de izquierda que también hicieron pintas durante el recorrido, bajo una ligera lluvia, sin que se reportaran incidentes de consideración.
La presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Caídos en la Invasión del 20 de diciembre de 1989, la mayor retirada Trinidad Ayola, encabezó la caminata acompañada por decenas de panameños, algunos miembros del Partido del Pueblo, universitarios y algunos excombatientes.
El presidente panameño, Juan Carlos Varela, el primero en honrar oficialmente a las víctimas en la invasión estadounidense de 1989, anunció temprano que su vicepresidenta, Isabel De Saint Malo, dirigirá una comisión que hará una "profunda" investigación de la acción militar y los reclamos pendientes, con el fin de lograr la reconciliación nacional.
Además de la vicepresidenta y canciller, la comisión la conformarán "familiares de las víctimas de la invasión, la Iglesia católica y otros sectores de la sociedad nacional", detalló el gobernante en el cementerio Jardín de Paz, en donde rindió homenaje a los caídos, hace hoy 25 años, durante la "Operación Causa Justa", como la llamaron los estadounidenses.
Hasta ahora, oficialmente en Panamá no hay una cifra de muertos y desaparecidos en la intervención militar.






