Hoy, la mesa del diálogo que analiza el contenido de la polémica Ley 30 promete sorpresas.
Mariano Mena, dirigente del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato), reiteró ayer que esa organización se levantará hoy de la mesa si el Gobierno no anuncia la decisión de derogar la Ley 30. “Si la derogación no se logra en la mesa, entonces nosotros no tenemos nada que hacer ahí”, indicó. Aceptó, sin embargo, que no hay señales de que eso suceda.
Mena manifestó además que “hay una política clara de acabar con el sindicalismo en Panamá” y que “son ellos [el Gobierno] los que nos están desafiando”.
Por su parte, el Partido Revolucionario Democrático (PRD) anunció ayer que apoyará la decisión que tome Conato hoy. El diputado y representante de ese colectivo ante la mesa, Leandro Ávila, indicó ayer que su partido “va a hacer lo que haga la clase trabajadora. Si la clase trabajadora se levanta de la mesa, nosotros también”.
Ayer mismo, el vicepresidente y canciller de la República, Juan Carlos Varela, dijo que sería un “error” que la dirigencia sindical se levantara de la mesa del diálogo. “Ese es un foro muy importante”, dijo Varela. Por tanto, a través de una entrevista en RPC Radio, hizo un llamado a todas las partes, incluyendo a los representantes del Gobierno, para que hagan un esfuerzo con el fin de que el diálogo salga adelante.
Las advertencias de Mena y de Ávila se dan un día después de que el presidente de la República, Ricardo Martinelli, manifestara que “el que se para de su silla la perdió” y que “aquí no vamos a estar rogando a nadie para que venga a dialogar”.
Las declaraciones del Presidente fueron calificadas por los sindicalistas y opositores como desafiantes. Gabriel Castillo, secretario general de Conusi, dijo que las palabras de Martinelli son una “clara muestra de intransigencia y de no querer escuchar el clamor de la población”. Ávila, en tanto, dijo que Martinelli busca “provocar a la población”.