La vieja casona que un día fue la residencia del presidente Domingo Díaz Arosemena (1948- 1949) dejó de existir hace un par de días. Las retroexcavadoras derribaron la estructura de uno de los sitios de referencia más importantes de la capital, conocido como el Castillo El Millón, ubicado en Perejil, y que fue sede durante décadas de una famosa juguetería.
De la construcción neoclásica con finos pisos de baldosas, repellos rústicos y vidrios de colores, solo queda la moribunda estructura de la torre, pero quizá en pocas horas desaparezca también, para darle paso al desarrollo. Más apartamentos llegarán al sector.
La noticia le cayó como un "balde de agua fría" al arquitecto Eduardo Tejeira, hijo de uno de los involucrados con su construcción.
Rodrigo Mejía Andrión, arquitecto urbanista, lamentó la demolición del castillo y agregó que "hubiesen esperado a que el Instituto Nacional de Cultura evaluara este edificio".
La alianza Prociudad, que busca mantener las construcciones históricas, está a la espera de que se apruebe la ley que pretende salvar a los edificios construidos en los años 30. Precisamente este es el caso del Castillo El Millón, cuyos planos fueron hechos por Leonardo Villanueva en 1929.

