"Si el capitán no cede el timón, no tengo más nada que decir".
Así se refirió el embajador de Estados Unidos, John Feeley, a la situación de Grupo Editorial El Siglo y La Estrella (Gese), cuyas operaciones han sido afectadas desde el pasado 5 de mayo, cuando el Departamento del Tesoro de su país incluyó a Abdul Waked, principal accionista de la empresa, en la Lista Clinton de actividades ligadas al lavado de dinero y el narcotráfico.
"Cuando un barco se encuentra en alta mar y las condiciones son bravas, el barco está entre mar y viento... Y el capitán se ve, por consideraciones ajenas, imposibilitado a seguir manejando ese barco, pero hay dentro de la tripulación otra opción para ceder el timón y guiar ese barco a un puerto sano y salvo y rescatar, en este caso, a 250 tripulantes... Si el capitán no cede el timón, entonces yo no tengo más nada que decir", señaló Feeley.
Sobre estos comentarios del embajador, Eduardo Quirós, presidente de Gese señaló que no realizaría declaraciones.
Estados Unidos prohíbe que sus ciudadanos y entidades mantengan relaciones comerciales y financieras con las entidades listadas, pero el Departamento del Tesoro -a través de la Oficina de Control de Activos en el Extranjero (OFAC, por sus siglas en inglés)- hizo una excepción y otorgó una licencia a favor de Gese, que edita los diarios La Estrella de Panamá y El Siglo. No obstante, esta licencia tiene vigencia hasta el 5 de enero próximo. El gobierno panameño solicitó una extensión de la misma, sin haber obtenido una respuesta hasta ahora.
"Nos preocupa los trabajadores de Gese. Tenemos mucha expectativas que se extienda la licencia. Sin embargo, si esta empresa llegase a cesar operaciones, mi responsabilidad es cubrir las prestaciones de los trabajadores", señaló el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Luis Ernesto Carles.



