Autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) y de la Caja de Seguro Social (CSS) aseguraron que el combate a la corrupción no es un chiste y que para ello se actualizan los procedimientos de compra de medicamentos y equipos.
En lo relativo a los registros sanitarios para medicamentos, el director de Farmacia y Drogas (Minsa), Pablo Solís, dijo que los procesos de registro sanitario cambiaron.
Los funcionarios evaluadores de solicitudes de registro sanitario ya no sufrirán la presión de los tramitantes. Esto reduce la posibilidad de que se den sobornos o coimas por acelerar el procedimiento.
Cuando la nueva administración se encargó, explicó, la presión de los tramitantes era intensa: todos querían sus resoluciones de inmediato.
Ahora, los expedientes se reparten al azar, dado que antes el tramitante conocía de antemano quién sería su evaluador, lo que creaba corrupción.
Actualmente, Farmacia y Drogas trabaja en la automatización de los expedientes para evitar el manejo manual, dado que en 2005 se gestionaron 2 mil 100 registros sanitarios y se cancelaron 40 productos.
Se incluye precio oficial
En la CSS los mecanismos adoptados en Compras y Abastos han pecado de prolijos. Alexis Zuleta, director del sector, detalla que la adopción del sistema de precio único alivió los trámites burocráticos, impugnaciones de actos públicos y el desabastecimiento tradicional de medicinas.
Si antes pudo negociarse con el precio oficial de un producto, asegura que ya no. Ahora, este aparece en el pliego de cargos; también se publica en internet y se filma el acto para pasarlo a la web de la CSS.
Entre los nuevos mecanismos introducidos para eliminar la corrupción figura el nuevo catálogo estandarizado (banco de datos de productos); las compras electrónicas para cada policlínica (sus resultados se pasan a la internet); el control electrónico de inventarios (que impedirá el vencimiento de medicamentos y las pérdidas millonarias).
Además, el interesado debe firmar el formulario de oferta donde acepta que no ha recibido soborno ni coimas para intervenir en la licitación.
Otros mecanismos de agilización en actos públicos son el "pase y fallo" y la "vía del protesto" para los disconformes.
Zuleta aclaró que quien impugne una licitación habrá de consignar una fianza del 15% del precio del producto para evitar acciones temerarias.
