La segunda vuelta electoral o balotaje, la polémica propuesta que se intenta introducir en el sistema electoral panameño, no es novedosa. Apareció por vez primera en Francia, en 1852.
En nuestro continente, en 1979 solo Costa Rica y Ecuador tenían este sistema electoral. En las décadas siguientes, otros países más lo adoptaron: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Uruguay.
Según un informe del politólogo Rosendo Fraga, de 42 elecciones presidenciales que tuvieron lugar de 1979 hasta 2003 en América Latina, bajo el principio de doble vuelta, en 19 casos el ganador se impuso en la primera vuelta.
En cambio, en otros 23 casos, se aplicó la segunda vuelta al no producirse en la primera un ganador. En 16 de estas elecciones triunfó en la segunda vuelta quien había ganado en la primera.
Solo en siete ocasiones, el que quedó en segundo lugar en la primera vuelta ganó la Presidencia, o sea que hubo una “reversión del resultado inicial”.
De 2003 a 2011 se contabilizan 13 elecciones en países donde rige la segunda vuelta En siete ocasiones, el ganador se impuso en la primera vuelta.
En seis ocasiones hubo segunda vuelta y siempre ganó el que también triunfó en la primera ronda. Estos casos fueron: Álvaro Colom (Guatemala); José Alberto Mujica (Uruguay); Juan Manuel Santos (Colombia); Sebastián Piñera (Chile); Dilma Rousseff (Brasil) y el más reciente de Ollanta Humala (Perú).


