Históricamente en el distrito de Panamá la planta potabilizadora de Miraflores ha suministrado agua potable a los residentes de la parte más vieja de la capital (de San Felipe hasta Calle 45 en Bella Vista). Pero esto cambiará cuando la potabilizadora Federico Guardia de Chilibre duplique su producción hasta llegar a los 250 millones de galones diarios.
Cuando esto ocurra, que se prevé será en los próximos meses, el agua de Miraflores se destinará a reforzar el suministro de la planta de Laguna Alta en comunidades del sector oeste de la provincia de Panamá como Arraiján y La Chorrera.
Irene Hernández, vocero del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), explicó que al terminar los trabajos de ampliación de la potabilizadora habrá una redistribución del servicio.
Lo anterior significa que los moradores del Casco Antiguo recibirán agua directamente de la potabilizadora de Chilibre y esto permitirá que el recurso se destine a lugares donde la población creció en los últimos años y hay problemas de abastecimiento.
Actualmente el Idaan compra a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), responsable de la administración de la planta de Miraflores, 46 millones de galones diarios, donde una parte se destina a la capital y la otra al distrito de Arraiján.
Pero en los planes de desarrollo que adelanta el Idaan está programado comprar más líquido a la ACP. Para lograrlo, la ACP se ha comprometido a ampliar Miraflores.
Hernández informó que al terminar los trabajos, el Idaan podrá aumentar la compra de agua hasta en 70 millones de galones diarios para enviar más agua al oeste, que es alimentado con la planta de Laguna Alta.
La ampliación contempla la colocación de bombas de mayor capacidad y nuevos sistemas que ayuden a optimizar su distribución.
