Cuando esta medianoche la última lágrima sea derramada sobre la última palada de tierra que cubra la tumba de la sardina, habrá cesado también un reinado mágico y efímero, que todos los años toma el poder durante cuatro días.
En el momento en que las luces se apaguen, la música se silencie, los trajes rutilantes se guarden, las reinas bajen de sus tronos y la pólvora deje de sonar, concluirá el ruidoso reinado de Momo, el monarca de la farsa.
En Panamá, Momo es invisible, pero todos lo invocan durante esta temporada. Y es indistintamente rey o dios.
Pero, ¿acaso alguien lo ha visto? ¿Recuerdan al menos quién es?

