“Cada pueblo tiene derecho a hacer su revolución democrática. Mientras no acabemos con el imperialismo y el capitalismo no se resolverá el problema de Latinoamérica”.
Con estas frases el presidente de Bolivia, Evo Morales, lanzó un claro mensaje a Estados Unidos para que cese su injerencia política en los gobiernos de la región, las persecuciones, el chantaje, el miedo y las políticas de terror.
"Desde Estados Unidos se nos mira con desprecio y se nos trata como súbditos irreductibles", aseveró Morales, al tiempo que solicitó específicamente al Gobierno estadounidense que no intervenga en los asuntos internos de Venezuela. "No queremos más decretos presidenciales declarándonos como amenaza a su país", sostuvo.
En esa misma línea, el jefe de Estado boliviano instó al gobierno de Barack Obama a dialogar y llevar una relación de paz con los países de América Latina, que ahora tienen un pensamiento ideológico enfilado al cambio.
"Hemos dejado de ser la región obediente, obligada y sumisa. Ya no somos las sobras del hueso, hoy somos una fuerza vigorosa que dice lo que piensa".
“Yo creo que América está en un proceso de liberación, tengo mucha esperanza. Primero nos juntamos los países del Alba, lanzamos Unasur, para liberarnos de Estados Unidos. Eso ha sido tan importante para integrarnos como para liberarnos”, recalcó Morales durante una conferencia de prensa en el salón habilitado para los periodistas nacionales e internacionales en la sede de la VII Cumbre de las Américas, en el centro de convenciones Atlapa.
