La Nueva Joya, la ciudad penitenciaria con la que el Gobierno pretende hacer frente al hacinamiento carcelario, tendrá capacidad para 5 mil 500 reclusos.
En los recintos actuales de La Joya y La Joyita hay capacidad para acoger a 3 mil 406 reclusos, pero la población penal de ambas es de 5 mil 943 reos.
Las actuales instalaciones continuarán operando una vez esté listo el nuevo edificio, cuyas obras deben concluir en 36 meses.
Además, el Gobierno ha puesto en marcha otros proyectos: nuevos centros penitenciarios en Colón, La Chorrera y Chiriquí.
Las cárceles del país tienen, en conjunto, capacidad para acoger a 7 mil 145 reos, pero actualmente hay 11 mil 782 detenidos, entre condenados o pendientes de juicio. Es decir que hay una sobre población de 4 mil 637 personas.
Ayer, los ministros Roxana Méndez y José Raúl Mulino, de Gobierno y Seguridad Pública, respectivamente, acudieron a Pacora al acto protocolar de la instalación de la primera piedra de La Nueva Joya, que construirá el Consorcio UM Panamá.
Mulino explicó que se acudió a empresas extranjeras, ya que las constructoras panameñas no tienen la experiencia en instalaciones que requieren altas medidas de seguridad.
Méndez, por su parte, lamentó la realidad del sistema penitenciario, expresando que el hacinamiento actual “da vergüenza”.
“La nueva ciudad penitenciaria servirá para que nos reivindiquemos, clasificando y resocializando a estas personas privadas de libertad”, expresó.
Además, explicó que la construcción de este penal se hará por módulos, y que en unos 18 meses se estaría iniciando el traslado de los internos.

