Aunque en Panamá el robo y hurto de carros son delitos que no tienen mucha incidencia, en los últimos meses se han reportado casos que encuadran con modalidades de bandas que operan en países vecinos como Colombia y Venezuela, donde este tipo de hechos punibles generan millonarios botines al crimen organizado, apenas superados por las ganancias del narcotráfico.
Fuentes del Órgano Judicial informaron que en el Juzgado Décimo Penal se procesan varios expedientes que reflejan uno de esos nuevos modus operandi: el que pretende la “comercialización legal” de vehículos robados o hurtados a los que, previamente, se les ha alterado el número de identificación (vin number).
Según las autoridades, se calcula que de los casi 800 carros robados o hurtados en el país en el último año, al menos la mitad (400) circula con números de identificación alterados y adecuados a placas y otros papeles falsos, para no figurar en los registros policiales de “carros buscados por robo o hurto”.
Por lo menos siete de esos casos se corresponden con una sola comercializadora de vehículos usados situada en la ciudad capital, cuyo propietario declaró a los funcionarios de instrucción que él compró los carros a terceras personas e incluso las identificó con nombre y apellido.
En ese caso fueron registrados con los seriales alterados una camioneta Honda CRV, tres Daihatsu Terios, una Toyota RAV4, una Mitsubishi Outlander y un Toyota Yaris. Tres de esos automóviles ya fueron recuperados y los expedientes remitidos al Juzgado Décimo.
Todos los casos de este tipo se han dado con vehículos usados, dos de los cuales habían sido reportados como chatarra ante las respectivas empresas aseguradoras.
Hasta ahora, por estos casos no se ha formulado cargos ni detenido a ninguna persona.

