Tenga cuidado con el perímetro de su cintura. De acuerdo con los estudiosos de la salud, los centímetros de más pueden ser una señal de padecer, tarde o temprano, de alguna enfermedad cardiovascular. Edith Batista, especialista en nutrición de la Caja de Seguro Social (CSS), explicó que cuando la cintura de la mujer mide más de 88 centímetros –y la de los hombres, más de 102 centímetros– hay un riesgo real de estar enfermo.
Batista explicó que la grasa acumulada en el abdomen aprieta los órganos localizados en esta área del cuerpo –corazón, hígado, riñones, páncreas y aparato urinario– impidiéndoles un funcionamiento normal. Para saber si se está por encima de la medida saludable, basta con medirse la cintura con una cinta métrica. Si el número está por arriba de los estándares, es recomendable asistir a un especialista para someterse a un examen más profundo, aseguró la especialista.
Números que preocupan
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad se han convertido en un problema de salud pública mundial: por lo menos mil millones de adultos tienen sobrepeso y al menos 300 millones de personas han sido clínicamente diagnosticadas con obesidad.
Las estadísticas de la Encuesta de Hogares que en 2003 realizó el Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá –últimos datos disponibles sobre el tema– , revelaron que el 51.9% de la población adulta del país mantiene un peso por encima de lo considerado saludable.
Flavia Fontes, nutricionista del Ministerio de Salud (Minsa), aseguró que el problema también lo sufren los niños, incluso desde la edad preescolar. “Se realizó una investigación con los niños que asistían a los centros de orientación infantil del distrito de San Miguelito y el 20% de ellos presentó sobrepeso”, manifestó.
La funcionaria señaló que entre la población panameña “no hay conciencia de que el sobrepeso y la obesidad son problemas graves de salud, sino que lo exhiben con orgullo”, mencionó. Fontes indicó que se busca cambiar los comportamientos a través de campañas, pero reconoció que la labor no es fácil porque son hábitos difíciles de erradicar.

