La tecnología israelí utilizada por el gobierno del expresidente Ricardo Martinelli para las escuchas ilegales es capaz de tener acceso absoluto a los teléfonos inteligentes con un software espía sin dejar rastro alguno.
Con el equipo cuyo paradero se desconoce, pero del que dejaron registros en las computadoras del Estado, se grababan las conversaciones y se tenía acceso a todas las fotos de los personajes espiados.
Podían leer los mensajes de texto y conocer los sitios web visitados por el dueño del teléfono celular.
Los funcionarios del pasado gobierno incluso podían tomar el control del dispositivo de la cámara integrada al celular para filmar el entorno del usuario.
En palabras simples, era como si un extraño entrara a la intimidad de su hogar para tomar fotos de cada rincón sin su autorización.
El espionaje era de largo alcance. Con el equipo utilizado se podía seguir minuciosamente a 150 personas de forma simultánea, pero considerando cómo funciona el programa, las escuchas penetraron la vida de muchas más personas.
Cada vez que se interceptaba a uno de los personajes objetivos también se escuchaba a la persona con la que éste hablaba. Serían cientos las víctimas en este caso.
NSO tiene ahora dueños estadounidenses, según el Haaretz, pero sus centros de desarrollo se mantienen en Israel.
La empresa es descrita como un desarrollador de tecnología sofisticada y militarmente sensible para uso de las fuerzas de seguridad y los gobiernos con el propósito de darle seguimiento a las llamadas y los datos cifrados en los teléfonos celulares. En el caso panameño, la administración Martinelli utilizaba el equipo para escuchar ilegalmente conversaciones íntimas y personales de empresarios, opositores políticos, dirigentes indígenas y sindicales, y sociedad civil.
Este sería uno de los tres equipos que adquirió el pasado gobierno para las escuchas ilegales. Inicialmente compraron dispositivos capaces de escuchar audio ambiente, pero no les fue suficiente.
En 2010 adquirieron un equipo de espionaje de la empresa también israelí MLM Protection, por un valor de 13.4 millones de dólares. Y ahora se descubre un tercer equipo, suministrado por NSO Group, para captar mensajes de BlackBerry Messenger (BBM), Whatsapp, correos electrónicos y hasta localizador para ubicar el teléfono.
La canciller Isabel de Saint Malo aseguro que ha sostenido varias reuniones con el embajador de Israel [Alexander Galilee] por el tema de los equipos. “Ha mostrado mucha disposición para colaborar.
En Israel, nosotros hemos obtenido algo de información, no toda la información que habríamos querido. Pero Israel sí pudo confirmar que, efectivamente, una empresa israelí vendió este equipo al estado panameño”, contó.
De acuerdo con la descripción hecha por las autoridades judiciales y las investigaciones realizadas por este diario, se trataría de un programa desarrollado por la empresa israelí NSO Group.
Con el equipo cuyo paradero se desconoce, pero del que dejaron registros en las computadoras del Estado, se grababan las conversaciones y se tenía acceso a todas las fotos de los personajes espiados.
Podían leer los mensajes de texto y conocer los sitios web visitados por el dueño del teléfono celular.
Los funcionarios del pasado gobierno incluso podían tomar el control del dispositivo de la cámara integrada al celular para filmar el entorno del usuario.
En palabras simples, era como si un extraño entrara a la intimidad de su hogar para tomar fotos de cada rincón sin su autorización.
El espionaje era de largo alcance. Con el equipo utilizado se podía seguir minuciosamente a 150 personas de forma simultánea, pero considerando cómo funciona el programa, las escuchas penetraron la vida de muchas más personas.
Cada vez que se interceptaba a uno de los personajes objetivos también se escuchaba a la persona con la que éste hablaba. Serían cientos las víctimas en este caso.
NSO tiene ahora dueños estadounidenses, según el Haaretz, pero sus centros de desarrollo se mantienen en Israel.
La empresa es descrita como un desarrollador de tecnología sofisticada y militarmente sensible para uso de las fuerzas de seguridad y los gobiernos con el propósito de darle seguimiento a las llamadas y los datos cifrados en los teléfonos celulares. En el caso panameño, la administración Martinelli utilizaba el equipo para escuchar ilegalmente conversaciones íntimas y personales de empresarios, opositores políticos, dirigentes indígenas y sindicales, y sociedad civil. Este sería uno de los tres equipos que adquirió el pasado gobierno para las escuchas ilegales. Inicialmente compraron dispositivos capaces de escuchar audio ambiente, pero no les fue suficiente. En 2010 adquirieron un equipo de espionaje de la empresa también israelí MLM Protection, por un valor de 13.4 millones de dólares. Y ahora se descubre un tercer equipo, suministrado por NSO Group, para captar mensajes de BlackBerry Messenger (BBM), Whatsapp, correos electrónicos y hasta localizador para ubicar el teléfono.
La canciller Isabel de Saint Malo aseguro que ha sostenido varias reuniones con el embajador de Israel [Alexander Galilee] por el tema de los equipos. “Ha mostrado mucha disposición para colaborar. En Israel, nosotros hemos obtenido algo de información, no toda la información que habríamos querido. Pero Israel sí pudo confirmar que, efectivamente, una empresa israelí vendió este equipo al estado panameño”, contó.
