La pugna por el control de la administración del Centro de Salud de Río Abajo llegó el martes hasta la dirección regional metropolitana de Salud.
El conflicto comenzó por la confrontación entre el representante de corregimiento, Javier Ortega, y la presidenta del Comité de Salud, Rita Aparicio, con la directora médica, Nancy Guzmán de López.
En la nota 0727/DM/CSRA del 22 de enero dirigida a Valentín Corrales, director de la región metropolitana de Salud, la directora del centro médico Nancy Guzmán de López acusa al representante Ortega de maltratarla verbalmente, desconocer su autoridad y promover los despidos de los empleados pagados por el Comité de Salud.
En la misiva, Guzmán de López denuncia que Ortega la llamó para decirle: "que el Centro de Salud era suyo, que él [Ortega] había puesto el Comité y que los puestos de trabajo de la entidad son espacios políticos que necesita para cumplir con su gente".
Además, acusa a la directora del Comité, Rita Aparicio, de convocar a los funcionarios a reuniones sin contar con su aval y propiciar la entrega de cartas de despidos.
En el Centro de Salud de Río Abajo, 24 funcionarios están nombrados por el Comité de Salud.
Sobre estas acusaciones, Aparicio explicó que desconoce de dónde surge el conflicto con Guzmán de López y que hasta ahora no se ha reunido con "la doctora", debido a que apenas se están organizando.
Aparicio reconoció que enviaron cartas de despido, (unas tres o cuatro) pero aseguró que no se las entregaron directamente a las personas, sino a la secretaria de López de Guzmán.
Además abogó por un acercamiento para aclarar el origen del problema.
Por su lado, Ortega (miembro del Partido Revolucionario Democrático) dijo que Guzmán de López se cree "la hija del general Noriega y toma decisiones como a ella le da la gana".
Aseguró que por su carácter autoritario, Guzmán de López no tiene un trato condescendiente con sus subalternos. Además retó a la doctora a probar en los tribunales las denuncias que profirió en su contra. "Es mi palabra contra la de ella", aseguró.
El edil dijo además que no tiene decisión para botar o nombrar dentro del Centro de Salud, pero no negó que conversa con los miembros del Comité, grupo que él impulsó.
Ahora, la disputa en el Centro de Salud de Río Abajo obligó al director metropolitano de Salud Corrales a iniciar ayer una investigación para saber qué es lo que realmente ocurre.
Pero en el lugar de los hechos -el Centro de Salud de Río Abajo- el silencio es el gran protagonista. Los funcionarios callan. Prefieren esperar que el tiempo decida quién tiene la razón.