Un bastón, una gorra roja con el nombre de Chiriquí y un enorme lazo negro adornaban ayer la curul del diputado Carlos Titi Alvarado, quien murió de un infarto el pasado jueves.
No eran más que los objetos personales que utilizó el diputado del Partido Revolucionario Democrático (PRD) en sus últimos años.
En el centro del pleno de la Asamblea Nacional estaban los restos de Alvarado, quien desde hace 15 años era diputado por el circuito 4-6 (provincia de Chiriquí) y fue dos veces presidente de la Asamblea (1995-1996 y 2002-2003).
Cuando llegó el mandatario, Martín Torrijos, a eso de las 9:00 a.m., el presidente de la Asamblea, Pedro Miguel González, dio la orden de iniciar la sesión solemne en honor a Alvarado.
Una hora antes, políticos y funcionarios habían llenado las gradas del pleno, lugar donde se realizó la ceremonia.
Allí estuvieron el candidato presidencial del Partido Panameñista, Juan Carlos Varela, y los precandidatos presidencial del PRD Balbina Herrera, Juan Carlos Navarro y Laurentino Cortizo.
Varela compartió asiento con Cortizo y Herrera. Navarro, por su lado, ocupó un asiento al otro extremo del recinto, junto a la primera dama, Vivian Fernández de Torrijos.
Estuvieron presentes también los magistrado de la Corte Suprema y el presidente de la Asamblea de Cuba, Ricardo Alarcón. A las 11:30 a.m., compungidos y llorosos, los diputados cargaron el féretro hasta el carro de los bomberos que lo llevaría hasta el aeropuerto, donde un avión trasladaría el cuerpo a Chiriquí.
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