Presente, pasado y futuro

OPINIÓN.El primer año de gobierno del presidente Martín Torrijos nos permite conocer el estilo de gobierno que implementa, la calidad de su equipo de trabajo y el cumplimiento de sus compromisos de más empleo, más seguridad y cero corrupción, así como las metas quinquenales propuestas.Aunque un año no es tiempo suficiente para evaluar un período gubernamental, existen opiniones a favor y en contra sobre el estilo de liderazgo (o falta del mismo) del presidente, así como sobre la ejecución de su programa de gobierno. Sin embargo, el ordenamiento de las finanzas públicas, con la aprobación de la Ley 6 ha causado en el sector privado una profunda preocupación, sobre todo en lo relativo a su reglamentación, que aún no se ha completado y que tiene al sector empresarial paralizado hasta conocer cómo se aplicará el cálculo alternativo del impuesto sobre la renta (CAIR).El haber enfrentado la crisis del Seguro Social es positivo, a pesar de haber admitido errores en la metodología política de la aprobación de la respectiva ley. También es positivo que el Gobierno y la oposición se encuentran buscando una solución definitiva a este problema.La justicia y la lucha contra la corrupción parecen ser temas controversiales. El nombramiento de Ana Matilde Gómez como procuradora general de la Nación ofrece esperanzas de que el Ministerio Público inicie un proceso de lucha contra la corrupción; mientras la Corte Suprema de Justicia se desprestigia cada día más.En materia de relaciones exteriores, mantener relaciones diplomáticas con Taiwan es una posición que no responde a las realidades geopolíticas y económicas del siglo XXI, independientemente de las donaciones taiwanesas y del uso de estos fondos, así como las discrepancias entre Taiwan y China. Esto último es un tema que debe resolverse entre esos dos países.Los cinco pilares estratégicos del Gobierno: reducir la pobreza y mejorar la distribución del ingreso; crecimiento económico y generación de empleo; conseguir el saneamiento de las finanzas públicas; el desarrollo del capital humano y la modernización de Estado, son aspiraciones a las que aún le quedan cuatro años.Para el 2006, su segundo año de gobierno, el presidente Torrijos necesitará de liderazgo, creatividad y trabajo para lograr un crecimiento económico que parece proyectarse en 3% del producto interno bruto (PIB) y enfrentar las continuas alzas del precio del petróleo, así como el alto servicio de la deuda pública. A este escenario se suman la pobreza, tema en el que la CEPAL ha señalado que no se están cumpliendo con las metas del milenio. Por ello, se deberá dar pasos firmes para crear más empleo, dar más seguridad y conseguir cero corrupción.

El autor fue contralor

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