Puente del Rey, la zona que colinda con el legendario y colonial puente de piedra que lleva el mismo nombre, se ha convertido en los últimos meses, según sus moradores, "en la guarida de los delincuentes".
Una vecina que tiene 50 años de vivir en el área habla con la condición de que no se la identifique con su nombre completo, por temor a represalias. Dice que las balas, la venta de droga, los atracos a los carros de reparto y el irrespeto contra los vecinos son constantes, especialmente durante los fines de semana.
Durante décadas, esta parte de Panamá Viejo ha sido considerada zona roja. Tanto es así, que las ruinas del Convento de San José y del Puente del Rey son las menos frecuentadas por los turistas.
El mayor Julio Florez, jefe de la subestación de Policía Nacional de Parque Lefevre, dijo que el principal problema de este sector es el consumo y venta de droga, y agregó que pese a su vecindad con los sitios arqueológicos, estos en la actualidad no tienen ningún problema de seguridad.
La misma opinión fue compartida por la directora del Patronato de Panamá Viejo, Julieta de Arango, quien afirmó que las ruinas son constantemente custodiadas por personal de la policía de turismo. Precisamente el pasado 27 de marzo fue inaugurada la torre de la Catedral de Panamá Viejo, lo que ha generado una nueva ola de turistas.
