El Puente de las Américas está sometido a un uso que rebasa la capacidad de tráfico y de peso para el cual fue construido, hace 48 años, para unir la capital con el lado oeste del país sobre el Canal de Panamá.
Debido al derrumbe de un tramo del acceso este al puente Centenario –ocurrido el pasado 8 de diciembre–, por el Puente de las Américas están transitando cerca de 60 mil automóviles por día (ver cuadro), el doble de la capacidad para la que fue diseñado y construido.
Además, actualmente debe soportar camiones con hasta 30 yardas de material, el equivalente a 45 ó 50 toneladas de peso, a pesar de que la estructura de acero fue concebida con las normas de diseño H20-S16 (las vigentes en la década de 1960), es decir, para aguantar una capacidad de hasta 20 toneladas en el caso de las mulas, y 16 toneladas en el caso de los volquetes (8 ó 10 yardas de material).
Por otro lado, la situación en la vía al Centenario, el segundo puente sobre el Canal –construido en 2004–, obligó al Ministerio de Obras Públicas (MOP) a levantar la prohibición del paso de camiones que transportan arena por el Puente de las Américas, impuesta en 2009.
La medida había sido tomada para no agravar los daños ya ocasionados a la losa del puente debido al sobrepeso y a que dejaban caer arena mezclada con agua sobre la vía, lo que aceleraba el proceso de oxidación del metal que une las losas.





