La proliferación de quioscos en el distrito de San Miguelito mantiene con preocupación a las autoridades de la Dirección Regional de Salud de San Miguelito, Las Cumbres y Chilibre, porque es considerada un foco de contaminación.
Quioscos que se dedican a la venta de comidas, legumbres, frutas, dulces, pixbaes y hasta pescado se han instalado en lugares inapropiados, como el puente peatonal, que conecta a los almacenes El Machetazo con El Fuerte, y en la parte inferior del vehicular de San Miguelito, así como en cualquier espacio disponible donde se pueda colocar una mesa.
Las irregularidades de estos negocios van desde poner los productos como frutas y verduras en el suelo hasta manipular y vender comidas en un lugar contaminado y con malos olores e instalarse en espacios reducidos y sin trampas de grasa.
También se ha detectado la manipulación de pescado sin medidas higiénicas, como la utilización de guantes y guardado solo en tanques con hielo insuficiente y expuesto al sol. Durante un recorrido por el área este medio constató cómo el despachador no usaba la vestimenta adecuada para manipular alimentos.
Otras de las múltiples fallas que se registran a diario es la acumulación de desperdicios y agua sucia empozada que se mezcla con los lixiviados (jugos de la basura), todo cerca de los quioscos.
Diana Villarreal, moradora del sector de Paraíso, corregimiento de Mateo Iturralde, considera que la venta de comida y pescado no es salubre, ya que en el lugar hay malos olores que atraen a las moscas y otros insectos.
Mientras que Darío Antonio Sansusty, quien diariamente circula por el lugar, señaló que aunque en algunos puestos las verduras están ordenadas, alrededor hay mucha agua contaminada, la que puede causar insalubridad.
Sansusty considera que en el lugar hace falta más fiscalización de las autoridades para que halla higiene.
No obstante, este problema no solo se registra cerca del puente vehicular de San Miguelito, también se da en el puente peatonal del centro comercial Los Andes, en la salida de San Isidro y en la piquera de autobuses de Veranillo, entre otros sitios.

