Boris Aguilar y Alberto Arosemena, los arquitectos que diseñaron el proyecto de la cinta costera y nueva vialidad, presentaron ayer el concepto paisajístico de la obra.
En el evento, realizado en la Casa Amarilla de la Presidencia de la República, Aguilar y Arosemena explicaron que la obra contará con un parque de vegetación tropical, con una extensión de 25 hectáreas, frente a la bahía de Panamá.
"Será un pulmón para la ciudad y para la Avenida Balboa", sostuvo Aguilar.
Los trabajos de la cinta, realizados por la empresa constructora de capital brasileño Norberto Odebrecht, empezaron en diciembre de 2007 con el diseño aún no terminado.
De acuerdo con Aguilar, que fue contratado por Norberto Odebrecht, faltaba afinar algunos detalles que más bien eran de corte paisajístico.
Las novedades
Entre los detalles nuevos que Aguilar y Arosemena introdujeron al diseño original de la cinta costera, presentado casi a finales del año pasado, está la siembra de 100 árboles de guayacán, 15 especies de palma y la instalación de jardines.
Además, en los 2 mil estacionamientos públicos que tendrá el proyecto, estarán ubicado los árboles, que servirán como un paraguas natural contra el sol, dijo Aguilar.
El 57% del relleno será cubierto con grama, jardines y arbustos. El resto lo cubrirán siete kilómetros de veredas y una ciclovía.
Aguilar indicó que también se cambió el diseño de los puentes peatonales, que estarán sobre las cuatro nuevas vías del proyecto.
La propuesta original consistía en puentes con rampas instalados de forma horizontal. Ahora, los puentes tendrán en cada extremo un diseño estilo caracol, que permitirá el acceso al lugar a las personas con impedimentos al andar.
Los arquitectos también incluyeron dentro del proyecto la creación de cuatro paradas de buses: una en la salida de calle 28; otra frente al Hospital del Niño, y las otras dos, entre las calles Uruguay y Aquilino de la Guardia.
Arosemena indicó que en esta ocasión diseñaron la cinta sin aceras, a un costado de la avenida, para tratar de disminuir los atropellos.
Según él, esto obligará al peatón a adentrarse en la cinta costera, donde habrá aceras y puentes peatonales.
Boris Aguilar, por su lado, propuso la construcción de un puesto policial y una oficina de información turística dentro del proyecto, aunque el contrato no contempla la construcción de estas estructuras.
Plazas y fuentes
Los arquitectos definieron la creación de siete plazas que estarán ubicadas a lo largo de los 3.5 kilómetros de extensión que tendrá la cinta.
Se prevé también la construcción de una fuente con imitación de piezas de orfebrería, que representará las distintas culturas indígenas que existen en el país.
Habrá cinco módulos facilitadores para el público, que incluirá baños.
De acuerdo con Aguilar, habrá un auditorio que servirá para actividades culturales. Tendrá un diseño de concha, pero podría experimentar cambios a medida que avanza la construcción de la obra, dijo.
El ministro de Obras Públicas, Benjamín Colamarco, reiteró que el proyecto, que será entregado en junio de 2009, ayudará a aliviar el congestionamiento vehicular en la Avenida Balboa. Sostuvo que sobre la vía cruzan a diario 80 mil vehículos, y adelantó que en los próximos cinco años transitarán 125 mil.
Agregó que el proyecto tendrá seis carriles que irán desde las afuera hacia el centro de la ciudad, y cuatro carriles en sentido contrario.
Asimismo, prometió que desaparecerán "esas galeras horribles" que tiene actualmente el Club de Yates y Pesca en el lugar. El club será integrado al proyecto de la cinta costera.
