Mientras la turbiedad del agua que se produce en la potabilizadora de Chilibre se mantiene de forma consistente en niveles por debajo de las 5 unidades nefelométricas (que mide la turbidez), se está a la espera de los resultados de las pruebas de laboratorio realizadas ayer por el Ministerio de Salud (Minsa) al agua al final de la red (grifo), informó ayer el ministro para Asuntos del Canal, Rómulo Roux.
Mientras el jefe de la cartera de Salud, Franklin Vergara, repitió ayer que el agua del grifo aún no es apta para el consumo humano, en comunidades del corregimiento de Betania, como El Dorado, la queja es que el agua no acaba de llegar.
Según los afectados, desde que empezó la crisis, hace 48 días, el líquido les llega dos horas al día.
Agregan que el agua que se les proporciona por medio de los carros cisterna huele a gasolina.