El Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco estuvo a punto de incluir al conjunto monumental Casco Antiguo-Panamá Viejo en su lista en peligro, y lo único que salvó al sitio fue el compromiso de una delegación gubernamental de suspender la implementación de la fase 3 de la cinta costera.
La decisión fue adoptada el pasado jueves 23 de junio, durante la reunión anual del Comité, en la sede de la Unesco, en París. La resolución, que contiene todos los acuerdos pactados con Panamá, fue recién divulgada el fin de semana, en el sitio en internet whc.unesco.org.
En esa resolución consta que los 21 países miembros del Comité valoraron los “esfuerzos” de Panamá, para conservar el valor patrimonial del conjunto monumental. La víspera circuló un proyecto de resolución en el que se pedía incluir al sitio en la lista de patrimonio en peligro.
“Se han notado los esfuerzos hechos por el Estado Parte [Panamá] para mejorar el estado de conservación del sitio, en particular los aspectos concernientes a la gestión del sitio y la suspensión de la ejecución del proyecto de la cinta costera dentro del mismo”, señala la resolución, a la que tuvo acceso La Prensa.
En el documento consta que Panamá se comprometió a no hacer nada hasta que un panel de expertos revisara todas las opciones, que entonces eran un túnel –alternativa ya descartada por el presidente, Ricardo Martinelli–, un relleno y un puente marino, para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.
“También se toma nota del compromiso del Estado Parte de someter al Centro de Patrimonio Mundial y sus organismos asesores, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para los futuros trabajos de la cinta costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto patrimonial, antes de su aprobación”, reza la resolución.
El documento igualmente recoge las recomendaciones de una misión del Centro de Patrimonio Mundial e Icomos, que en octubre realizó un monitoreo del Casco Antiguo y recomendó paralizar la fase 3 de la cinta, dado el impacto que las obras tendrán en el Casco Antiguo.
Se cita el parágrafo 172 de la Guía de Operaciones de la Convención de Patrimonio Mundial, que señala que los Estados Parte deben notificar al Comité de sus intenciones de desarrollar “nuevas edificaciones” que pudieran atentar con el valor universal del sitio.
Esta notificación debe hacerse, “antes de que se tomen decisiones difícilmente reversibles, a fin de que el Comité pueda participar en la búsqueda de soluciones adecuadas”.
La Unesco dará seguimiento a estos compromisos, y se fijó el 1 de febrero de 2012 como la fecha en la que Panamá entregará un reporte. Del mismo modo, el tema será nuevamente tratado, en la trigésimo sexta sesión del Comité, a mediados del próximo año.


